Endometriosis

Salud hormonal femenina

El endometrio es la capa interna del útero que se engrosa durante el ciclo menstrual para permitir la implantación del embrión y que pueda producirse el embarazo. Al inicio de cada ciclo menstrual, si no se ha producido el embarazo, el endometrio se desprende con la menstruación para renovarse de nuevo.


Artículo firmado por nuestra terapeuta:

Gemma Pereira

La endometriosis es una patología ginecológica caracterizada por un proceso inflamatorio crónico, doloroso y hormonodependiente que ocurre cuando el tejido endometrial (es decir, el revestimiento del útero)o similar crece fuera de este (ovarios, trompas de Falopio, ligamentos uterinos, saco de Douglas, intestino, etc.), cosa que puede provocar cicatrices, lesiones, adhesiones o quistes. Es poco frecuente que el crecimiento de este tejido crezca fuera de los órganos pélvicos (p. ej., en el pulmón), pero puede suceder.

En función de la localización, la endometriosis se puede clasificar en:

  • Endometriosis superficial (ES): cuando afecta a la superficie de los órganos de la cavidad pélvica y abdominal, ligamentos, peritoneo, espacio rectovaginal, etc.

  • Endometriosis de infiltración profunda (EIP): cuando afecta al tejido muscular del intestino, pared de la vejiga, diafragma y otros órganos.

  • Quistes endometriósicos: cuando afecta a los ovarios, se forman quistes llamados "endometriomas" o quistes de chocolate.

  • Adenomiosis o endometriosis interna: cuando se observa presencia de endometrio en el interior del miometrio, lo que provoca una hiperplasia e hipertrofia de las fibras musculares.

En función de los tipos de placas endometriales, se pueden distinguir:

  • Implantes: pequeños y superficiales.

  • Nódulos: más grandes y que pueden ser infiltrativos.

  • Endometriomas: quistes con sangre en el interior.

Según la American Society for Reproductive Medicine, los estadios de la endometriosis pueden clasificarse en 4, según el número, ubicación y profundidad de los implantes y la presencia de endometriomas y adherencias:

  • I (mínimo)

  • II (leve)

  • III (moderado) 

  • IV (grave)

Se prevé que afecta, aproximadamente, a 1 de cada 10 mujeres en edad fértil y, entre el 30-50% de ellas, están diagnosticadas de dolor pélvico crónico y se asocia a problemas de fertilidad.

Causas de la patología

La endometriosis es una enfermedad multifactorial, en la que coexisten factores genéticos, inmunológicos y medioambientales que hacen que algunas mujeres sean más susceptibles que otras a padecer la enfermedad.

Aunque aún no está clara la causa exacta de la endometriosis. Existen varias hipótesis que intentan explicarla.

  • Hipótesis de la menstruación retrógrada: es la más aceptada, aunque solo explica aquella que afecta a trompas y ovarios. Se basa en la teoría de que los residuos endometriales que contiene el sangrado menstrual fluyen de regreso a través de las trompas de Falopio hasta la cavidad pélvica sin ser expulsados. Una vez allí, las células endometriales pueden adherirse a las paredes de la pelvis y otras superficies de la cavidad. Esta teoría tampoco explicaría por qué las mujeres que tienen menstruación retrógrada no tienen endometriosis.

  • Hipótesis de las células madre endometriales o de la médula ósea hacia placas ectópicas: esta teoría no solo explicaría la endometriosis que afecta a trompas y ovarios, sino también la endometriosis fuera de la cavidad pélvica. Según esta teoría, existen células madre que surgen del endometrio o de la médula ósea que pueden ingresar en el espacio angiolinfático durante la menstruación, lo que puede transportar células endometriales a otras partes del cuerpo e infiltrarse en diferentes tejidos alejados al endometrio.

Estas dos hipótesis, sumadas a cambios genéticos y epigenéticos, podrían explicar el origen y patogénesis de la endometriosis.

Asimismo, se han identificado varios mecanismos de acción que pueden propiciar la endometriosis y que pueden actuar como diana terapéutica a la hora de realizar el abordaje:

  • Desórdenes hormonales: hiperestrogenismo, déficit de progesterona.

  • Procesos inflamatorios y disbiosis locales: vaginosis, endometritis, ITUs, etc.

  • Procesos inflamatorios y de disbiosis externos a la zona urogenital: disbiosis intestinal, disbiosis oral, procesos autoinmunes.

  • Trastornos del sistema inmunitario: el sistema inmunitario no es capaz de reabsorber o destruir el tejido endometrial localizado fuera de la cavidad uterina y provoca inflamación.

  • Desajustes metabólicos. 

Los factores que parecen incrementar el riesgo de padecer endometriosis parecen estar relacionados con una mayor exposición hormonal a lo largo de la vida.

  • Haber menstruado a una edad temprana (menarquía precoz, anterior a los 11 años).

  • No haber tenido hijos o tener el primer hijo en edades tardías.

  • No haber dado lactancia materna.

  • Llegar a la menopausia a una edad avanzada. 

  • Ciclos menstruales cortos (de menos de 27 días).

  • Períodos menstruales abundantes y largos (de más de 8 días).

  • Factores ambientales: alimentación inflamatoria, tóxicos, hábitos de vida.

  • Presentar determinadas anomalías estructurales del útero (p. ej., útero en T).

  • Antecedentes familiares de primer grado con endometriosis.

Por lo contrario, los factores de protección que parecen reducir el riesgo a padecer endometriosis son:

  • Haber empezado a menstruar más tarde de lo habitual (superior a los 14 años).

  • Haber tenido varios embarazos. 

  • Lactancia prolongada. 

  • Hábitos de vida: ejercicio regular, alimentación antiinflamatoria...

Síntomas de endometriosis

El síntoma más habitual de la endometriosis es el dolor pélvico crónico, sobre todo en fase premenstrual y durante la menstruación.

No obstante, debe tenerse en cuenta que no todas las endometriosis presentan síntomas ni todas las mujeres con dolor pélvico tienen endometriosis. Se calcula que entre un 15% y un 30% de las mujeres con endometriosis son asintomáticas.

Las manifestaciones clínicas de las mujeres con endometriosis sintomática suelen incluir:

  • Periodos menstruales dolorosos (dismenorrea): cólicos, dolor pélvico, en la región lumbar y abdominal.

  • Dolor durante las relaciones sexuales (dispareunia)

  • Sangrados abundantes o sangrado entre periodos.

  • Dolor al defecar u orinar (disquecia), sobre todo durante la ovulación y el periodo menstrual.

  • Dolor pélvico crónico

  • Infertilidad o dificultad de embarazo: a menudo, la endometriosis se descubre y se diagnostica cuando no se consigue embarazo espontáneo y se hacen estudios de fertilidad.

  • Otros síntomas: diarrea, estreñimiento, náuseas, fatiga.

La intensidad del dolor no es necesariamente proporcional a la extensión de la endometriosis en el organismo.

Los síntomas suelen disminuir o se resuelven durante el embarazo. En la menopausia, como los niveles de estrógenos y progesterona disminuyen, suele inactivarse.  

Diagnóstico de la enfermedad

El diagnóstico de la endometriosis suele ser bastante complejo y demorarse varios años, ya que muchas veces las lesiones pueden pasar desapercibidas en los controles ginecológicos habituales. Ante una paciente con dolor pélvico cíclico persistente (dismenorrea) y dolor abdominal durante las relaciones sexuales (dispareunia), debe sospecharse de endometriosis.

Para su diagnóstico, debe realizarse:

  • Historia clínica detallada con exploración ginecológica que incluya tacto vaginal y abdominal para detectar posible tejido endometrial fuera de la cavidad uterina.

  • Analítica de sangre que incluya:

    • hemoglobina

    • monocitos

    • neutrófilos

    • linfocitos

    • Ca125

    • Ca19-9

    • proteína epidimal humana 4 HE4.

Aunque ninguno de estos marcadores es específico para el diagnóstico, pueden estar alterados.

  • Ecografía transvaginal: puede ayudar a visualizar los quistes en ovarios o adenomiosis. Sin embargo, no será suficiente para visualizar el alcance de las lesiones.

  • Resonancia magnética nuclear (RNM): antes de realizar una laparoscopia, esta prueba permite determinar la localización y el tamaño de las lesiones. Es útil para planificar la cirugía.

  • Laparoscopia: esta es la prueba más fidedigna para confirmar el diagnóstico de endometriosis. Sin embargo, debido a que es un procedimiento costoso y requiere cirugía, se intenta evitar. Mediante esta pequeña cirugía abdominal, se determina la ubicación, extensión y tamaño de la endometriosis. También permite realizar una biopsia del tejido y tratar la endometriosis.

En caso de sospechar de una endometriosis infiltrativa profunda, aparte de la resonancia magnética, se puede realizar una colonoscopia (si la sospecha es en el recto o colon) o una cistoscopia (si la sospecha es en la vejiga urinaria).

Abordaje terapéutico

En la actualidad, no existe ningún tratamiento que cure definitivamente la endometriosis.

En función de la gravedad de los síntomas, el deseo gestacional, la edad, la localización y la extensión y localización del tejido endometrial, pueden proponerse los siguientes tratamientos con el objetivo de mejorar la sintomatología y evitar/reducir el crecimiento de las lesiones.

  • Antiinflamatorios (AINE) y analgésicos. Estos medicamentos pueden paliar el dolor puntualmente, pero no actuarán contra la proliferación de tejido endometrial.

  • Tratamiento hormonal, mediante anticonceptivos orales, gestágenos, agonistas de la GnRH o danazol para detener o modificar la liberación de hormonas involucradas con el ciclo hormonal y frenar el desarrollo de tejido endometrial.

  • Cirugía: mediante laparoscopia (para extirpar crecimientos endometriales), laparotomía (para extirpar tejido endometrial fuera de la cavidad pélvica) e histerectomía en caso de necesidad de extirpación del útero u ovarios.

En consulta, a través de un equipo multidisciplinar de medicina funcional e integrativa (ginecóloga, nutricionista y fisio-osteopata PNI), se realiza un abordaje a través de la alimentación, suplementación y hábitos de vida con el objetivo de mejorar los niveles de inflamación, abordar los desórdenes hormonales, así como las posibles disbiosis que puedan contribuir a ese ambiente proliferativo.

  • A nivel hormonal, se busca reducir la dominancia estrogénica (modulando la actividad de la aromatasa y receptor de estrógenos, y facilitando la detoxificación intestinal y hepática) y asegurar los niveles de progesterona.

  • A nivel digestivo, se tiene que asegurar un correcto tránsito intestinal y detoxificación hepática y abordar posibles disbiosis o procesos inflamatorios.

  • Con respecto a microbiota genital: debemos abordar posibles disbiosis uterinas y vaginales.

En base a una historia clínica detallada, así como pruebas complementarias (analíticas hormonales, estudios de disbiosis endometrial, vaginal, intestinal, etc.), se propone un abordaje personalizado, basado en una alimentación antiinflamatoria (baja en ultraprocesados, refinados, alcohol y, según el caso, baja en gluten, lácteos, FODMAP, histamina); suplementación (Resveratrol, Indol-3-carbinol, DIM, omega-3, cúrcuma, vitamina D, vitamina C, vitamina E, ajo negro, enzimas proteolíticas, etc.), ejercicio físico, regulación de ciclo circadiano, osteopatía pélvica y acupuntura.  

A pesar de que la medicina funcional e integrativa puede ayudar mucho a la mejora clínica del paciente y a la prevención del crecimiento de las lesiones, en algunos casos, la inhibición del ciclo mediante tratamiento hormonal o cirugía va a ser inevitable. Tanto un abordaje convencional como funcional de forma aislada pueden ser incompletos, por lo que combinar ambas visiones es altamente positivo para lograr que el paciente pueda tener la mejor calidad de vida posible.

Existen enfermedades tan complejas como la endometriosis que pueden llegar a ser realmente invalidantes. Por desgracia, la medicina convencional muchas veces se queda con el tratamiento alopático y no ofrece alternativas más allá. Pero después de muchos años trabajando con pacientes con endometriosis, sabemos que se pueden hacer muchas cosas para mejorar la patología. Pero para ello debemos aplicar cambios en la alimentación, estilo de vida y trabajar, en muchos casos, con suplementos específicos para cada caso.

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