Alopecia
Patologías dermatológicas
La alopecia es el término médico que se refiere a la pérdida anormal de cabello. Puede afectar al cuero cabelludo o a cualquier otra parte del cuerpo donde crece vello, como las cejas, la barba o las pestañas. Aunque la caída de cabello diaria es un proceso natural (entre 50 y 100 cabellos al día), cuando la pérdida es excesiva, localizada o permanente, puede tratarse de un trastorno capilar. Puede ser temporal o permanente, difusa o localizada, y sus causas son variadas.
Artículo firmado por nuestra terapeuta:
Marta Carulla
Existen muchos tipos de alopecia y se clasifican en dos grandes áreas según sean no cicatriciales o cicatriciales. Entre las primeras se encuentran:
Alopecia androgenética: comúnmente denominada calvicie, se desarrolla de manera progresiva, hereditaria y es más frecuente en hombres, aunque también afecta a mujeres.
Alopecia areata: se trata de una caída localizada en forma de parches redondos, de origen autoinmune.
Alopecia difusa: consiste en una pérdida generalizada de cabello que tiene lugar entre 2 y 4 meses después del factor desencadenante. Se produce, por ejemplo, tras el parto, enfermedades graves, procesos febriles, estrés o pérdidas importantes de peso.
En el caso de la alopecia cicatricial, existe un daño, malformación o ruptura del folículo piloso por inflamación o traumatismos (quemaduras, lesiones, infecciones) que impide el crecimiento de nuevo cabello. En este caso, los principales tipos de esta alopecia son:
Alopecia frontal fibrosante: se trata de un tipo de alopecia cicatricial que afecta principalmente la línea frontal del cabello en mujeres.
Liquen plano pilar: se caracteriza por una inflamación de los folículos pilosos, lo que causa pápulas rojas y picazón, seguido de pérdida de cabello.
Lupus eritematoso discoide: enfermedad crónica de la piel, caracterizada por lesiones eritematosas, escamosas y atróficas, que afectan principalmente zonas expuestas al sol, lo que incluye el cuero cabelludo y causa la pérdida de cabello por cicatrices.
CAUSAS DE LA ALOPECIA
La caída del cabello puede tener origen multifactorial, lo que significa que puede haber más de una causa involucrada. Las siguientes son las más frecuentes:
Factores genéticos: factor principal en la alopecia androgenética.
Cambios hormonales: Embarazo, parto, menopausia o hipotiroidismo.
Trastornos autoinmunes: El sistema inmune ataca los folículos pilosos, como por ejemplo en la alopecia areata o en el lupus eritematoso discoide.
Estrés físico o emocional: Puede provocar una caída difusa y temporal o desencadenar una tendencia genética más grave y permanente.
Deficiencias nutricionales: Falta de hierro, zinc, vitamina C, desnutrición proteica, B12 o biotina (B7), zinc.
Medicamentos: quimioterapia, anticoagulantes, antidepresivos, anticonceptivos.
Infecciones y lesiones: Tiña capilar, cicatrices o traumatismos en el cuero cabelludo.
Enfermedades crónicas: lupus, anemia, hipotiroidismo, infecciones del cuero cabelludo.
Cosméticos agresivos o tracción mecánica: peinados muy tensos, alisados frecuentes, calor excesivo aplicado de forma frecuente en el cuero cabelludo.
SÍNTOMAS
Los síntomas varían según el tipo de alopecia. Los más comunes son:
Caída excesiva de cabello al peinarse o ducharse.
Zonas con menos densidad (adelgazamiento capilar).
Áreas circulares sin pelo (en alopecia areata, por ejemplo).
Pérdida de cabello en patrones definidos (en la coronilla o entradas).
Irritación, picazón o enrojecimiento del cuero cabelludo, por ejemplo, en alopecias inflamatorias.
Presencia de cicatrices (en alopecias cicatriciales).

MÉTODOS DE VALORACIÓN
El diagnóstico debe ser personalizado y basarse en una historia clínica completa junto con un examen físico y, si fuese necesario, estudios complementarios.
Los métodos más usados son los siguientes:
Examen clínico del cuero cabelludo para evaluar la densidad, distribución, tipo de caída.
Prueba de tracción (pull test): se tira suavemente del cabello para ver cuántos pelos se desprenden.
Tricoscopía (dermatoscopía capilar) es un tipo de técnica no invasiva que consiste en la observación ampliada del folículo para detectar posible miniaturización, inflamación o daño.
Biopsia del cuero cabelludo (o tricograma), útil en casos de alopecia cicatricial o cuando el diagnóstico no es claro.
Análisis de sangre para descartar causas hormonales, nutricionales o autoinmunes:
Hormonas (perfil completo de tiroides, testosterona, estrógenos, andrógenos).
Perfil completo de hierro, vitamina D, B12, zinc.
Fotografía clínica y mapas capilares para hacer un seguimiento del tratamiento y su evolución.
ABORDAJE TERAPÉUTICO
No existe un tratamiento único para tratar la alopecia y en ocasiones se pueden combinar varios de ellos para obtener un mejor resultado. Aunque el enfoque dependa de la causa y el tipo de alopecia, en todos ellos será interesante tanto aportar aquellos alimentos o suplementos que puedan contribuir a la mejora de la condición como eliminar aquellos que puedan dañar al folículo, además de tener en cuenta que el estrés puede impactar en la caída capilar.
Medicamentos tópicos: el más conocido es el minoxidil. Se trata de un vasodilatador tópico que estimula el crecimiento del cabello al aumentar el flujo sanguíneo a los folículos, usado especialmente en casos de alopecia androgénica. Requiere un tratamiento mínimo de 3 a 6 meses y puede causar irritación de manera temporal.
Medicamentos orales: el Finasteride es un inhibidor de la enzima 5-alfa-reductasa que reduce la producción de dihidrotestosterona (DHT), la hormona responsable de la miniaturización del folículo en la alopecia androgenética, usado típicamente en hombres por reducir la caída del cabello y estimular su crecimiento. También puede ser indicado en mujeres con desequilibrios hormonales y una clara predominancia androgénica, como puede ser en algunos tipos de síndrome de ovario poliquístico (SOP), aunque se desaconseja su toma durante la lactancia o en búsqueda de embarazo o durante el mismo por sus posibles riesgos secundarios.
Infiltraciones de corticoides: usados para el tratamiento de la alopecia areata.
Plasma rico en plaquetas (PRP), una técnica en la que se extrae la sangre del paciente, se centrifuga para aislar las plaquetas y se inyecta en el cuero cabelludo; de este modo, las plaquetas liberan factores de crecimiento que reactivan los folículos.
Láser de baja intensidad. Tratamiento no invasivo con luz roja o infrarroja que estimula el metabolismo celular del folículo piloso. Puede ser útil tanto en hombres como en mujeres en casos de alopecia androgénica.
Mesoterapia capilar: inyecciones superficiales en el cuero cabelludo con cócteles de vitaminas, minerales, aminoácidos para estimular el crecimiento y evitar la progresión de la caída del cabello.
Trasplante capilar: en casos permanentes de alopecia androgenética.
El folículo piloso necesita proteínas, hierro, zinc, vitaminas del grupo B, ácidos grasos y antioxidantes para crecer. Lo ideal es priorizar alimentos ricos en estos nutrientes:
Proteínas de calidad: huevo, pescado, carnes magras, lácteos, legumbres + cereales integrales.
Hierro: carnes rojas magras, hígado, lentejas, espinacas (acompañadas de vitamina C para mejor absorción).
Zinc: ostras, mariscos, semillas de calabaza, nueces, carne.
Vitamina B12 y ácido fólico: carnes, pescado, huevos, legumbres, vegetales de hoja verde.
Vitamina D: pescado azul pequeño, huevos, exposición controlada al sol.
Ácidos grasos omega-3: pescado azul pequeño (sardinas, caballa, melva, boquerones), semillas de lino, chía y nueces.
Vitaminas A, C, E: actúan como antioxidantes y se encuentran principalmente en frutas y verduras coloridas, aceite de oliva, frutos secos.
En cuanto a la suplementación, es importante valorar siempre posibles carencias. Más allá de los suplementos mencionados anteriormente, en caso de ser necesario, también pueden ser interesantes para tratar la alopecia los siguientes: B7 (biotina), saw palmetto, l-cisteína y l-metionina.
PIDE CITA
La alopecia no solo afecta al cabello, también puede impactar en la autoestima y la calidad de vida. En muchos casos es necesario un abordaje multidisciplinar que combine medicina convencional, nutrición y acompañamiento especializado.
En la Consulta de Soycomocomo contamos con profesionales sanitarios y expertos en salud capilar que pueden ayudarte a encontrar el tratamiento más adecuado según tu tipo de alopecia, tus hábitos y tus necesidades personales.
Si quieres dar un paso más para mejorar la salud de tu cabello y prevenir su caída, puedes pedir cita a través del siguiente formulario y te derivaremos al especialista que mejor pueda atender tu caso.
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